Muros

>> viernes, 13 de noviembre de 2009



Hace veinte años caía el Muro del Berlín. No es
una exclusiva ni algo que desconozca quien a lo largo de estas semanas ha sido bombardeado con secuencias del derrumbe en blanco y negro, a todo color, en movimiento y en instantáneas. Análisis, debates, tertulias y especiales se han colado en nuestras casas para recordarnos que hubo un día en el que un grupo de personas anónimas acabaron con la tiranía porque tenían no solo ideales sino esperanza.

Con ocho diputados en el Congreso es normal que cunda la sensación de que lo que ocurre en Baleares no es tan grave como lo que pasa en otras partes de España. Nuestras islas no cuentan con la visibilidad de la que goza, por ejemplo Andalucía, ni con la capacidad de condicionar las políticas nacionales como lo hace, por poner otro ejemplo, Cataluña. Pero nos equivocaríamos gravemente si menospreciáramos lo que está ocurriendo en el archipiélago, pues Baleares es una pieza más de un juego perverso contra lo que nuestro país es y contra las libertades fundamentales, y ese es nuestro particular Muro de Berlín.

No podemos saber si las alianzas entre socialistas y nacionalistas en Galicia y Cataluña se habrían dado de no producirse en Baleares la primera experiencia que en 1999 demostró que la unión de esas fuerzas era factible, pasando a convertirse en una novedosa posibilidad a tener en cuenta al cerrar las urnas en cualquier rincón de España. Pero sí sabemos que el Pacto de 1999 en Baleares pasó casi desapercibido en el resto de España hasta que unos años después se exportó el modelo a Cataluña y Galicia. Entonces ya era tarde, y las consecuencias de dicha experiencia todos los españoles las estamos pagando.

Cada día, en cada pueblo balear, puñados de personas anónimas tratan de derribar un muro apuntalado desde las instituciones, partidos políticos, asociaciones culturales, sindicatos, institutos y universidades, televisiones y radios... y lo hacen de forma discreta pero firme. Hace veinte años cayó el Muro de Berlín y hace diez levantaron uno nuevo en Baleares, solo con principios y una buena dosis de esperanza podremos derrumbarlo.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Este blog no se hace responsable de las opiniones vertidas por sus lectores en los comentarios

  © Blogger template Simple n' Sweet by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP